La juventud siempre ha ocupado un papel muy importante en la transformación revolucionaria de la sociedad. Toda una generación llamada a suceder lo existente y reemplazarlo en un sentido u otro: en la conservación y la supervivencia del capitalismo o en el del progreso y la revolución.

La juventud no es una clase social propia, es simplemente el desarrollo más próximo de la sociedad, los hijos de la misma que nacerán bajo unas condiciones ya dadas. Por ello, por mucho que se pretenda alejar a la misma de las esferas políticas y se reduzca su influencia por parte de la reacción y el capital, esta no se sitúa al margen de la lucha de clases sino que forma parte de su reproducción: por una parte, los hijos de los trabajadores que no tendrán más remedio que vender su fuerza de trabajo para vivir y por otra, una minoría capitalista llamada a dominar la vida del país, a parasitar como lo hicieron sus antecesores con los mismos apellidos en su gran mayoría.

En nuestro país, este cambio generacional está sirviendo, por el momento, para lo contrario de lo que a nosotros quisiéramos. Quien a día de hoy empieza a trabajar, a estudiar, a independizarse y crear un hogar, a participar de la política y de estas luchas, lo hace en peores condiciones que antes. Nuestra organización asume esta responsabilidad, la de tomar partido por el porvenir del país entre los jóvenes, organizarnos, formarnos y combatir por la revolución.

El recorrido que las organizaciones que formamos la CELS está teniendo a día de hoy y que tan orgullosos nos hace pertenecer de la misma, nos hace intensificar la campaña Hacia el Frente Obrero, juntar hombro con hombro en cada lucha, aunar fuerzas para caminar juntos hacia el Frente Obrero.

Nuestro camino hacia el Frente Obrero, la necesidad de construir la unidad de la clase obrera en todas sus luchas contra el capital, se debe ligar a la lucha de la juventud trabajadora. Por tanto, con el conjunto de nuestra clase, la juventud debe ocupar un lugar en todas las luchas sindicales y políticas, aportar a las mismas.

Juventud Combativa asume como una prioridad de primer orden la necesidad de construir unas sólidas bases para aportar a la construcción del Frente Obrero, no sólo en los institutos y facultades, sino también en los barrios y centros de trabajo, para que la juventud nutra multitudinariamente el Frente Obrero, garantice su extensión y popularización en todos sus espacios.

Que aporte más mano de trabajo, nuevas ideas, espíritu de lucha, que posiblemente carezca de experiencia, pero que desborda en entusiasmo y rabia de construir el Frente Obrero. Vamos a reproducir la campaña hacia el Frente Obrero en cada instituto de nuestro barrio y en cada facultad porque no hay joven que desconozca ya su indeseado futuro, el cual no sea empujado a introducirse en un mercado de trabajo cada vez en peores condiciones, que no sepa que de aquí en adelante acceder a estudios universitarios será más complicado para las familias trabajadoras, independientemente del partido que esté en el gobierno, que seguirá estando al servicio de las grandes empresas y banqueros