Contra la actitud sumisa que mantienen los grandes sindicatos ante la patronal y el estado, es nuestra tarea dar ejemplo en cada conflicto, a través del trabajo abnegado y la humildad. Solo así nuestro mensaje llegará a cada obrero que nos conozca, solo así podremos plantar cara a quienes traicionan la lucha, a quienes pactan y concilian con nuestros explotadores.

Solo cambiando el rumbo del sindicalismo en nuestro país, integrándo el sindicalismo en el proyecto del Frente Obrero y las aspiraciones de todo el pueblo, podremos hablar de un movimiento revolucionario en España. Por ello mismo hemos estado presentes en conflictos como el del Lote 22 en Barcelona, Seguridad Integral Canarias en Madrid, Finanzauto y muchos más; pero no con una banderita, no con palabras grandilocuentes y vacías, sino en base al trabajo duro y el apoyo incondicional a cada uno de ellos, sin vacilar ante las amenazas de la patronal, el Estado o burócratas sindicales.
Sobre el sindicalismo