En primer lugar, reseñar mi alegría por estar aquí, en el Ateneo de Madrid, y el orgullo de que me hayáis designado para ser el último que vaya a intervenir en la presentación del Comité Pro – Frente Obrero y por lo tanto el encargado un poco de la presentación en sí del propio frente.

Han hablado unos camaradas de “el cambio desde hace cuatro años, cinco o seis”, pero para mí y para algunos más que hay aquí es especialmente emotivo, porque yo me acuerdo de cuando éramos cinco personas, y ver cómo ha avanzado eso hasta hoy le llena a uno de orgullo. En ese sentido también estoy muy agradecido a todas esas personas que han trabajado incansablemente para poder llegar hasta aquí. Y también, quiero explicar una cosa que creo que es muy importante, la cual se ha dicho un poco entre intervenciones y que es especialmente importante para mí, que es nuestra forma de trabajar y nuestra forma de entender la militancia. Es algo que nos diferencia bastante de la mayoría de los grupos y también la mentalidad que tenemos a la hora de enfocar ese trabajo.

Se ha hablado aquí de espacios pequeños, de gente que habla de la unidad y que en el fondo lleva 40 años hablando de unidad y no hacen nada. Nosotros hemos tenido un cambio de perspectiva. Nosotros no queremos formar parte de una pequeña pecera donde están todos los grupos con nombres rimbombantes, revolucionarios, repartiéndose un pequeño acuario, nosotros queremos tomar los océanos por asalto. Nosotros queremos llegar a la sociedad. Nosotros queremos llegar a la gente normal. Ese es el trabajo que hacemos, en eso enfocamos todas nuestras fuerzas y eso es lo que nos diferencia de ellos. Nosotros somos un proceso, un proceso de trabajo que ha llevado a este momento en el cual se oficializa la constitución del Comité Pro-Frente Obrero, porque el Frente Obrero en sí supondrá un largo camino para poder constituirlo.

Pero el hecho de llegar hasta aquí ya dice mucho de todo el trabajo anterior. Porque estos planes, son planes de hace cuatro años. Llevamos trabajando cuatro años incansablemente, sobre todo los dos últimos que es donde más se han visto los frutos, en los cuales hemos conseguido cumplir nuestros objetivos y situarnos hoy aquí. Hay camaradas que han dicho que somos pequeños, etcétera. Sí, sí lo somos, por supuesto, pero tenemos las ganas, la planificación y la voluntad de dejar de serlo. Si nos comparas con otros grupos, pues sí, somos grandes, pero en comparación con ese océano que queremos tomar al asalto, somos
minúsculos. Pero no importa ser minúsculos, porque mientras tengamos la línea correcta y realicemos el trabajo de forma acertada, ya irá aumentando el número, ya iremos llegando cada vez a más gente e irán creciendo nuestras capacidades, cosa que hemos visto desde nuestro nacimiento hasta hoy en día.

Ese proceso ha sido duro y nos hemos forjado en las dificultades. Ya se decía que los revolucionarios se templan como el acero, no nos fabrican como las cajas de cartón. Nosotros nos crecemos con esas dificultades. Ensayo y error. Nosotros hacemos una cosa, nos equivocamos, aprendemos y lo hacemos bien. Y así vamos avanzando. Así hemos ido avanzando hasta hoy y la verdad es que ha funcionado.

Nuestra concepción de la militancia es radicalmente diferente a la de otras personas. La militancia no puede ser ir a cuatro manifestaciones al año, una reunión quincenal o mensual, en la cual hablas de fútbol prácticamente y finaliza tu actividad. Muchos hacen un congreso cada cuatro años y se echan flores con frases como “qué buenos somos, somos la vanguardia,
somos la revolución” y la gente no se puede reír de ellos, porque no los conoce.

Eso es un problema también. Nosotros el problema que tenemos, bueno, problema, que en realidad es un placer, es que estamos empezando a ser conocidos, ¿cuál es el problema de eso? bueno, pues que mucha gente nos odia. A mí mucha gente nueva ha me ha llagado a decir: “oye, he ido a no sé dónde y nos odia todo el mundo”. Bueno, todo el mundo no, te odian los de la pecera, pero ¿por qué? Porque tienen mucha pelusilla, porque les gustaría ser como nosotros. Cuando hay alguien que les desplaza se sienten incómodos.

Pero bueno, todas las grandes gestas crean enemigos. Como aquel proverbio del árbol que da frutos, siempre hay alguien que quiere coger esos frutos. Pero ese fruto solo se consigue con el trabajo y si no están dispuestos a trabajar no van a conseguir absolutamente nada. Nosotros estamos en ese camino. Nosotros sí hacemos ese trabajo de hormiga, pero ese trabajo de hormiga vamos a convertirlo en una marabunta y esa marabunta es la que vamos a usar para arrasar. Y eso es lo que estamos haciendo ahora.

Nosotros hemos empezado de forma muy embrionaria, hemos ejercido un trabajo de base, pero eso es lo que nos diferencia de la gente. Nosotros no queremos centrar nuestra actividad en las elecciones, ni queremos delegados sindicales porque sí, porque es “lo mas importante”, ni queremos delegados estudiantiles, sí los queremos, pero para hacer nuestra política. Pero no es una obsesión, porque lo que nos diferencia es que nosotros queremos hacer un trabajo de base. Yo, cuando hablo con gente de Podemos y me dice “sí, es que lo que nos falta es gente dispuesta a trabajar”, por ejemplo en la manifestación de la República lo pusieron públicamente gente conocida de ellos, que decía que no entendía cómo podíamos llegar a montar ese despliegue. Pues yo se lo explico: con disciplina, con sacrificio, con formación y con voluntad. Me miraban con cara de “eso es del siglo XVI”. Eso no es del siglo XVI, eso es actual, es decir, sin esas características conviertes la militancia en un hobby o en una profesión de la que vivir, pero no tienes una militancia real. Y eso es lo que nos diferencia, nos da igual el resto, nosotros hacemos un trabajo de base, hacemos un trabajo militante diario, nosotros somos militantes todos los días de nuestra vida, todos los días del año, todos los años, y eso es algo que nos diferencia de ellos. Eso es algo que sí que nos hace grandes, pero no por número, sino por nuestra esencia, y eso es lo que realmente importa.

Cuando se montó el Banco Obrero, empezó siendo algo muy embrionario y la gente se reía de nosotros. “¿Qué vais a hacer con el banco obrero? es un intento patético”, “el movimiento sabe perfectamente quienes sois”. Trabajo de ese “movimiento”: cero. Bueno, una manifestación al año y en internet son muy activos. Ese es su trabajo. Trabajo nuestro: diario, semanal. ¿Cuál es el resultado? Que hemos ido creciendo, hemos ido constituyéndonos en multitud de lugares y ha llegado un punto en que el Banco Obrero lo gestiona la propia gente que ha entrado nueva al Banco Obrero. Eso demuestra que la escuela funciona. Que somos
capaces de concienciar y de elevar las capacidades de la gente, eso también es importante. Y de llegar a gente normal, y de llegar a gente que son clase obrera. Eso es muy importante. Luego lo voy a contraponer a otra gente, pero primero quiero hablar de lo que compone, de las organizaciones que componen este Frente Obrero. Estudiantilmente o de forma juvenil, lo ha explicado antes el compañero, nosotros tenemos una visión diferente. Nosotros no queremos hacernos la foto. Y con Obreros en Lucha pasa lo
mismo. Nosotros no vamos al aeropuerto de Barcelona, nos hacemos una foto con las banderas, sacamos un comunicado y nos vamos. Nosotros estamos con ellos, vamos a sus reuniones, estamos en los piquetes, estamos en absolutamente todo y somos uno más. Y no vamos a hacer propaganda de nada porque lo que queremos es hacer trabajo.

Y cuando la gente ve tu trabajo, cuando la gente ve realmente cómo eres y las capacidades que tienes es cuando se acercan a ti. Mucha gente pone “conflictos presentes del partido no-se-qué” y salen ahí ochocientos sitios. Luego estás tú allí a las 5 de la mañana, 7 días seguidos hablando con los obreros y les dices “oye, ¿conoces a esta gente?” y dicen “no sé quienes son”. Esa es la
diferencia en el trabajo. Con el Banco Obrero igual. Hay mucha gente que ha intentado, en muchos sitios, por rabia, montar “bancos obreros” a su estilo, por supuesto, y han durado dos semanas, tres semanas. ¿Por qué? Porque para poder montar algo así hace falta trabajar, hace falta tener disciplina, hace falta tener planes, planes a corto, medio y largo plazo. Así es como
se funciona, así es como se crece. No puede haber desarrollo sin planes. Con el Frente Republicano exactamente igual, no hacemos más que tener conflictos con gente. ¿Por qué? Por la pecera. Ellos están en la pecera, ellos son, vamos… el Espíritu Santo del republicanismo. Y no hacen nada. Y tienen que aglutinar a todos los de la pecera. Porque claro, si hay gente que no le gusta lo de popular hay que quitarlo, hay gente que si no le gusta lo federal hay que quitarlo, hay gente que si no le gusta lo progresista hay que quitarlo. Entonces ¿qué queda? ¿Una república de explotadores como la francesa? ¿Qué queremos tener, a Sarkozy de presidente? ¿A Manuel Valls que ahora quiere ser alcalde de Barcelona? ¿Qué es lo que queremos? ¿Quitar a unos explotadores para poner a otros con más estudios, pero que son igual de explotadores? No, lo que queremos es acabar con la explotación.

Porque nosotros decimos la verdad de cuales son nuestros objetivos. Nuestro programa dice lo que de verdad queremos. No lo ocultamos, porque no nos importa hacer enemistades, porque nuestros enemigos son la peor calaña que puede haber. Estamos orgullosos de que sean nuestros enemigos. En el movimiento republicano igual, estamos hartos de llegar a sitios y que nos venga gente a decir “yo soy militante del PCE desde el año… y tú no puedes reivindicar nada…” ¡Por favor! Tú eres el que menos puede hablar. Tú eres el que ha apoyado la transición. Tú eres el que ha apoyado la rojigualda. Tú eres el que ha apoyado que estemos
como estamos y encima quieres abanderar tú el movimiento republicano. ¿Qué movimiento?
¡Si está muerto!

Está muerto. Nosotros vamos a sacarlo de esa tumba. Ni siquiera están reivindicando a sus propios muertos porque no tienen ni capacidad ni tiempo para hacerlo. Estamos yendo a los cementerios prácticamente solos, como en Tarragona con Cipriano Martos. ¿Vamos a dejar que mueran en el olvido porque hay gente que lo quiere reivindicar desde su casa o desde internet y no quiere hacer absolutamente nada? ¡Jamás! ¡Antes muertos! Cuando dicen “os lo vamos a impedir”, ya pueden ser el ejército, que nos da igual, no lo van a impedir jamás y menos ellos, por favor…, y menos ellos. Nosotros vamos a apostar por una República Popular y Federal, encaminada a transformar este país, porque los problemas de este país son por el sistema en que vivimos, que es el capitalismo. El Rey no es mas que un parásito que defiende este sistema. Pero el problema es el sistema y con lo que hay que acabar es con este sistema putrefacto, eso es por lo que apuesta el Frente Obrero.

Por la República Popular y Federal, por acabar con los concordatos con la Iglesia y con las subvenciones a la Iglesia, y que los asuntos religiosos sean un asunto privado, no subvencionado. Por una reforma agraria del campo español, por una reindustrialización del país, que nos hemos convertido en un país que vive del turismo, totalmente dependiente. Porque se salga de las organizaciones imperialistas de las que España forma parte, como la OTAN, como la UE. Por solucionar el problema del imperialismo con las Islas Canaria, con Ceuta y Melilla, con Gibraltar. Ser un país de verdad soberano, eso es lo que quiere el Frente Obrero.

El Frente Obrero surge como apuesta política desde la base, a nosotros nos dan igual las elecciones y si nos presentáramos sería para reforzar el trabajo de base, el trabajo obrero. Ese es nuestro trabajo como Frente Obrero, trabajo por el que luchamos desde hace más de cuatro años. Porque nosotros también funcionamos con planes. ¿Cuál es la alternativa, cuando nos dicen “pero hombre, meteos en política de verdad”? ¡Ya estamos en política de verdad! Ellos son los que están con zarandajas, con engaños y viviendo del cuento, eso no es política de verdad, la única política que hay de verdad es la política de clase, la política por y para la clase obrera. Para nosotros no existe otra política.

Cuando esa gente dice “no, pero lo nuestro sí que sirve, lo vuestro no sirve para nada”. Por favor… ¿Para qué sirve? Aquí gobierna un gobierno “del cambio”, en Barcelona también. ¿Qué ha cambiado? ¿que se están cargando la Gran Vía? ¿qué más ha cambiado, por favor? ¿Qué ha cambiado en nuestras vidas? Decían que iban a industrializar Madrid, ¿qué van a industrializar si es un gobierno local títere del sistema, exactamente igual que todos los que ha habido antes? Y encima desmovilizan a la gente porque la engañan y se piensan que eso es la izquierda de verdad, se piensan que la izquierda obrera no existe. Y en ese contexto es donde surgen los verdaderos enemigos, los que son peligrosos de verdad, no esta izquierda acomplejada y progre. Esta izquierda acomplejada y progre se dedica a ser correcta políticamente. ¡Por favor! España es un país en proceso de fascistización. Somos un país imperialista dentro de un bloque imperialista. ¿Cómo vas a ser correcto políticamente? Nos da igual la corrección política porque vivimos en un mundo injusto e incorrecto y nosotros los que queremos es transformar este mundo, no ponerle un parche, que es lo que hacen ellos.

Y al ponerle el parche no os creáis que mejoran la situación de los obreros, en realidad están reforzando la estructura que los oprime. Eso es lo que está haciendo esa izquierda progre y acomplejada, que se preocupa más del lenguaje de género, de hablar con as o con es o con cosas aún peores que ni se entienden. Que no dan una solución a la inmigración, que son unos acomplejados con la cuestión nacional. ¿Qué hace Podemos con la cuestión nacional? ¡Nada! Ser unos eclécticos. Porque no tienen valor de hacer nada por si pierden votos, porque lo único que les importa son los votos. Y ya si hablamos de grupos más pequeños, ya ni os
cuento, porque se venden por cuarenta votos. Gente que con el referéndum de Cataluña tiene una posición, pasa un poco de presión, se bajan los pantalones y cambian su postura. ¿Eso es un partido revolucionario? Eso es un partido de chiste, pero de chiste de los malos. Nosotros queremos construir una alternativa diferente, nosotros queremos distanciarnos de ellos, queremos romper con esa decadencia putrefacta de una izquierda entre infinitas comillas, y construir una izquierda obrera y revolucionaria.

Que no es algo posmoderno, no es algo nuevo, es recuperar la esencia de la lucha obrera y revolucionaria. Estos progres se ríen de la fascistización, se ríen de Casa Pound en Italia, se ríen del Hogar Social aquí, dicen que son unos marginales, que son 4, que no hacen nada, que son unos burros y no saben leer. Les recomendaría que de verdad los estudien, que de verdad los vean, que de verdad los analicen, y que vean de verdad si es lo que ellos están diciendo, porque claramente no. Ellos se organizan, ellos se forman, ellos llevan años trabajando para esto. Tienen planes, y lo admiten ya de forma pública a 10, 20 y 30 años, para conquistar lo que ellos llaman las “parcelas de poder”. Y las están conquistando poco a poco. En Italia se están presentando ya a las elecciones. Aquí en España es solo cuestión de tiempo. Están aglutinando a toda la ultraderecha. Están rompiendo también con todo lo casposo a lo que todo el mundo tiene rechazo y están creando algo lo que la gente se empieza a acercar. Y la gente no ve el peligro. La gente se piensa que por hacer una manifestación o hacerles dos mil parodias en Facebook les están destruyendo, pero es que se ríen de ellos. Esta izquierda que no opone nada a ellos ya ha perdido. Es solo cuestión de tiempo, ya ha sido derrotada, les van a aplastar.

La cuestión es: ¿vamos a permitir nosotros que eso pase? Esa izquierda, se ha hablado antes de las carreras, hace sprints de 100 metros contra el fascismo. En Alemania por ejemplo ha pasado con la gran manifestación-concierto antifascista que montaron, en la que todo el mudo decía “hemos dado una lección”, “los fascistas eran solo 5000 y nosotros muchos más”. Sí, pero esos 5000 están organizados. ¿Esa gente que estaba borracha en el concierto bailando estaba organizada? ¿Esa gente está preparada para en un futuro enfrentar a los grupos de choque de ultraderecha que hay, igual que los hubo en ucrania en su día? ¿Esa gente tiene una base social fuera de ese concierto que realmente pueda enfrentar a todo el entramado que tienen? ¿A toda la financiación de empresarios que tienen? ¿A todo ese trabajo de base disciplinado que tienen? ¿De verdad lo van a hacer? ¿Cómo? ¿Haciendo apología de los conciertos? ¿De la drogadicción? ¿De la violencia gratuita?

Esta gente no se dedica a pegar a gente, aunque lo hagan a veces. Esta gente se dedica a hacer política y a organizarse y a preparase, a formarse. La cuestión es: ¿Qué vamos a anteponer a eso? Ellos no pueden anteponer nada, nosotros sí lo vemos como una carrera de fondo y nos sacan años de ventaja, pero estamos apretando para pillarles y les vamos a pillar, y se lo vamos
a poner realmente difícil. Pero para poder hacer eso hay que hacer un trabajo previo y hoy estamos comenzando, o se está empezando a ver ese trabajo. Un trabajo disciplinado, sacrificado.

Tenemos voluntad de poder estar a la altura para poder confrontar con esta gente. Porque nosotros no vamos a permitir que ellos ganen, nosotros nos vamos a dejar las entrañas para hacerlos desaparecer, como ya pasó en la Segunda Guerra Mundial, como se combatía aquí en la guerra civil o como se combatió contra la dictadura. No les vamos a dejar ganar. No vamos a entrar en el juego de la izquierda progre. Nos da igual que nos criminalicen, es publicidad, nos da igual. A nosotros nos tirarán montañas de basura encima, pero nuestro trabajo habla por nosotros, y limpiará todo eso. Y por eso se nos acerca la gente. Porque por mucho que hablen los de la pecera, al mar no llegan sus gritos, y ahí queremos estar nosotros, en la inmensidad que es la sociedad. Y ahí es donde vamos a dar la batalla con ellos, porque ellos sí están ahí, y sí están trabajando ahí. Y nosotros también, porque es la única manera de enfrentarnos a ellos. La única manera con garantías de poder enfrentarnos a ellos. Nosotros no vamos a regalarles esa victoria.

En la contradicción que tenemos en esta sociedad hay fuerzas que son conservadoras, que son ellos, que son los perros de lo que gobiernan, y hay fuerzas que son las del cambio, las de la transformación, no las del cambio de Podemos, de la transformación de la sociedad. Tarde o temprano esas fuerzas de la transformación siempre se imponen y nosotros vamos a hacer lo imposible porque sea cuanto antes. El Frente Obrero es una apuesta valiente, en la cual, cuando nosotros lo lanzamos nadie creía y todo el mundo se reía de nosotros. Ahora no se ríen tanto. Pero bueno, como tampoco van a hacer nada, nos da igual su opinión. Nosotros seguiremos con nuestro trabajo. Nosotros seguiremos con nuestros planes, porque nosotros también tenemos planes a corto, medio y largo plazo. Nosotros sí vamos a defender a la clase obrera. Esos fascistas hablan de que ellos están recuperando el espacio de la izquierda obrera que ha abandonado a los obreros. Que es verdad. Tú, cuando hablas con esta gente te niega prácticamente la existencia de la clase obrera, cuando la clase obrera es la que más está sufriendo en el momento actual.

Nosotros vamos a recuperar ese espacio. Y nos acusan de plagiarles, cuando el movimiento obrero es muy anterior a esos fascistas, que se tapan con capas obreristas y con simbología obrerista para engañar a los obreros. Esos fascistas que fueron derrotados por ese movimiento obrero, por ese movimiento revolucionario. Nosotros somos herederos de ese movimiento, nosotros vamos a volver a acabar con ellos y vamos a recuperar un espacio que era de los obreros organizados y concienciados, de los obreros revolucionarios, y no de esta panda de mamporreros del capital. Nosotros lo tenemos claro, muy muy claro, hay que recuperar nuestro espacio. Porque los únicos usurpadores son ellos, que se ponen las banderas de patriotismo.

Nosotros llevamos la bandera de España, nosotros llevamos el león de España. Mientras la izquierda progre se acompleja, le da vergüenza decir hasta de qué país es. Y van a una conferencia de otro país y dicen que son del Estado Español, o dicen que son de una región. ¿Quién les va a seguir?, por favor, si se avergüenzan hasta de donde son. ¿Qué es de aquellos patriotas, que eran los verdaderos patriotas, los obreros y antifascistas? O los que luchaban contra el absolutismo, ¿Que ha sido de ese grito de Viva España con honra? Ese grito de “viva España con honra” era porque no les valía el “viva España”. Con honra de progreso, de transformación y, en la época actual, de revolución. Esa es la España que queremos. Nosotros queremos salvar la patria. Apostamos por la unión voluntaria de todos los pueblos, apostamos por el derecho de autodeterminación de los pueblos, claro
que sí, pero también, respetando ese derecho y apostando por él, seguimos defendiendo la apuesta de la unidad voluntaria de pueblos, porque no se puede construir un país renegando de él, que es lo que hace esa izquierda progre, y es lo que hacen esos fascistas vende-patrias para captar a la gente. Nosotros somos los verdaderos patriotas. Nosotros queremos una España diferente. Nosotros queremos esa España con honra. Nosotros queremos construir ese país, no los que tienen las cuentas en suiza.
Nosotros somos los verdaderos patriotas, y este Frente no es un Frente de acomplejados, este frente es un frente revolucionario de obreros militantes que quieren transformar esta sociedad.

Se ha hablado de la represión y es otra cosa de la que me gustaría hablar, aunque luego hay un acto de la represión, pero sí quiero  dar un par de pinceladas. Nosotros seremos muy jóvenes, nosotros tendremos poco recorrido, tenemos apenas 10 años. Pero nosotros hemos pasado por la cárcel, por la ilegalización, hemos tenido multitud de juicios por huelgas… por absolutamente todo.

Y la gente dice “no, es que les pasa porque no-sé-qué”, “porque están equivocados”, “porque son unos radicales” … No señores, nos pasa por un simple motivo: porque le pasan cosas a la gente que hace cosas. Si tú estás en tu casa y estás mano sobre mano, no te va a pasar nunca nada, salvo que te puede doler la espalda de estar en el ordenador todo el día, pero no te va a pasar nada más, o a lo mejor te van a poner una multa de tráfico cuando vayas a trabajar. A ese nivel represivo, hay muchas organizaciones que tienen un alto índice represivo. Pero luego, a la gente que sí hace cosas, pues se la reprime.

Nosotros tenemos un juicio mañana en la Audiencia Nacional, que se lo han sacado de la chistera, por ser consecuentes. Y es normal que la “justicia” dé toques, porque no quieren que haya una alternativa revolucionaria en este país. Y lo que intentan es destruir esa alternativa, y a nosotros nos han intentado destruir. Porque en el caso de los camaradas vascos fue muy curioso que en una manifestación en la que había no sé cuánta gente solo nos detengan a nosotros. Pues sí, es curioso, pero para mí no es curioso. Es simplemente nuestro día a día. ¿Por qué? Porque hay que actuar de forma profesional, en todo lo que hagamos. Y si estos camaradas hubieran sido más profesionales, y ellos lo saben, no hubiera pasado nada. Si nosotros hubiéramos sido más profesionales en su día, no nos hubiera pasado lo que nos ha pasado. Pero ¿qué es lo que pasa con esto? Que hemos aprendido y tenemos una historia de resistencia, de mejora, de sobreponernos a las cosas, que hemos hecho parte de nuestra cultura militante, y eso nos enriquece, eso nos hace grandes también. Eso es una de las cosas que sí nos hace grandes y nosotros afrontamos las cosas como tenemos que hacerlo, con entereza. Y estamos orgullosos porque cuando nos pasan las cosas, nos pasan porque realmente estamos luchando y nos pasan porque realmente hacemos cosas, que es lo que a otra gente parece que le da envidia, pero lo único que tienen que hacer es trabajar ellos. Lo que pasa es que hay mucha gente a la que no le gusta trabajar.

Eso es un problema para ellos y para nosotros es una virtud, es una virtud importante y que, después de lo que nos pasó, porque para nosotros 2016 fue como volver a empezar, que en dos años estemos como estamos solo demuestra que nos han hecho más fuertes. Que hicimos nuestra la consigna de morir antes que claudicar, que, de verdad, y es que es algo probado, es muy difícil destruir a quien no está dispuesto a rendirse. ¿Por qué? Porque se sigue levantando. Y te tiran, y te sigues levantando. Y te tiran, y te sigues levantando. Es mucho más difícil que a alguien que huye a su casa a la primera de cambio. Nosotros tenemos esa cultura
militante, nosotros somos así. Y la gente nuestra, que entra a formar parte de esto adquiere esa cultura. Eso es lo que nos diferencia también de los de la pecera y eso es algo que me enorgullece. Nos enorgullece a todos, pero a mí que estoy hablando ahora especialmente.

Yo por último, bueno, no por último porque quiero decir un par de cosas más, pero sí me gustaría comentar otra cosa. Normalmente, en todas las intervenciones se aplaude al ponente, que eso está muy bien, pero bueno, yo solo soy un instrumento de toda la cantidad de gente que ha construido esto, y realmente esa gente que trabaja todos los días, que saca tiempo de donde no lo tiene, que se esfuerza por ser mejor cada día, porque eso es el hombre nuevo, intentar ser mejor y dar lo mejor de ti mismo a la colectividad, que es precisamente todo lo contrario a esta sociedad en decadencia, putrefacta, que solo fomenta el individualismo y el consumismo. Nosotros fomentamos unos valores distintos, estamos en esa lucha ideológica y cultural. Es una lucha muy importante. Y esa es parte de la lucha que estamos llevando hoy aquí también. Toda esa gente que ha cogido esa cultura, esa voluntad del sacrificio, de resistencia al sufrimiento, de la disciplina, de esa elevación de conciencia, de dar lo mejor de sí mismo, toda esa gente, son los que de verdad os merecéis el aplauso y hoy os lo doy yo a
vosotros.

[Aplausos]

Ya para cerrar, decir que es un verdadero orgullo, ver todo el fruto de todo el trabajo que hemos hecho, que se plasme aquí y a partir de aquí. Animar a la gente a formar parte de esos comités pro-Frente Obrero que va a haber en la mayoría de las provincias españolas. Y bueno, decir una vez más aquello de: más alto que nunca, más fuerte que nunca:

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!
¡POR EL FRENTE OBRERO!