El 28 de abril se celebrarán nuevamente elecciones generales en España. Estas vienen de forma adelantada debido al fracaso general del gobierno del PSOE con apoyo de Podemos. Este fracaso y su incapacidad de hacer frente al problema creado en Cataluña ha llevado a una desestabilización general y a un auge de la derecha y la ultraderecha. La situación de crisis política generalizada es evidente, y la peor parte se la van a llevar los de siempre, las clase trabajadora que es la que levanta el país  y la que va a terminar pagando los platos rotos.

Las organizaciones de la izquierda progre y acomplejada llaman al voto útil para frenar a la derecha, como si que estuviera Pedro Sánchez con Podemos cambiase algo las cosas. Son todos partidos del sistema y tengan una careta u otra siguen siendo lo mismo en esencia, son los que perpetúan la miseria y la explotación, los que mantienen España en una situación de decadencia y dependencia, los que destruyen el país cada día más. Todos los partidos del sistema deben ser combatidos.

Piden el voto para otros bien porque no tienen fuerza o porque de verdad piensan que es la mejor opción. Hay que hacer una reflexión crítica sobre la reconstrucción de una izquierda combativa y obrera, que desde luego no pasa por hacer seguidismo del PSOE, IU y Podemos.

Es necesario acumular fuerzas, tener un programa claro y capacidad para pensar en presentarse a unas elecciones, en caso contrario, sólo quemamos las fuerzas, se elimina toda posibilidad de crecimiento y se hace el ridículo, no hay opción obrera, es necesario construirla, desde la base y con las cosas claras.

Además es necesario tener claro que la lucha electoral no va a cambiar las cosas, sirve para agitar, concienciar y acumular fuerzas hasta un punto. Las necesidades de la clase obrera sólo se van a conseguir conquistándolas, no pidiendo votos: nadie entrega el poder sin luchar, pensar lo contrario es servir a los intereses del sistema que dices combatir.

Desde el Comité pro-Frente Obrero pensamos que no hay opción obrera y por lo tanto pedimos la abstención activa en estas elecciones del 28 de abril, no porque no se deba presentarse a las elecciones sino porque hay que hacerlo de forma organizada, disciplinada y realizando un trabajo previo en base a unos principios revolucionarios y un programa resultante de estos. Hay que desarrollar la lucha a todos los niveles, pero teniendo claro que la principal no es la electoral, sino el trabajo real en la calle, centros de trabajo y de estudios.

Nosotros nos encontramos centrados precisamente en ese proceso de construcción de la opción obrera, esperamos poder constituirnos pronto como Frente Obrero, de forma real y no nominal como la mayoría de los partidos de la “izquierda” y así poder realizar también la lucha electoral presentándonos en próximas elecciones, pero no para conseguir sillones, sino para luchar, denunciar y combatir de todas las formas posibles a los partidos del sistema y a las organizaciones de la izquierda posmoderna que en el fondo no hacen otra cosa que apoyarlos y legitimar su dominación.

Frente Obrero                                                                                                         

16/04/2019