Ayer, desde el Frente Obrero, estuvimos con los trabajadores de Glovo mostrando nuestra rabia tras la muerte en un accidente laboral del compañero de Barcelona el pasado 26 de Mayo. Este tipo de accidentes se dan por unas condiciones míseras de trabajo, que socaban la salud mental y física de los trabajadores, así como los recortes en prevención de riesgos laborales que sistemáticamente llevan a cabo estas empresas para ahorrar costes.

La respuesta ante esto debe ser la lucha, un sindicalismo de acción que no se centre únicamente en reformas y legalidades que luego los empresarios se saltan a la primera oportunidad, como hacen los sindicatos amarillos, que se han convertido en meras asesorías jurídicas o en sujetos que pactan para sus propios beneficios. La lucha por las reformas y legalidades ha de ir subordinada a una organización de los trabajadores en pos de una lucha agitativa, de acción, y de unidad de clase, una lucha que no ceda y que tenga por objetivo construir un movimiento obrero fuerte, dotado de una de sus armas más poderosas, que es un sindicato combativo.

Por tanto llamamos a la lucha de los repartidores y todos los trabajadores, pues solo la lucha y la unidad son garantes de que hechos como el ocurrido en Barcelona no se vuelvan a producir.

¡Viva la lucha de la clase obrera!