Ayer, 17 de noviembre, el Frente Obrero volvió a llenar las calles de solidaridad, lucha y esperanza. Las grandes recogidas de alimentos bajo el lema “Contra el racismo, España obrera y popular” fueron todo un éxito en todo el país.

A lo largo de la jornada, se hizo una clara denuncia de los fascistas que, bajo la careta de la solidaridad con los nacionales, intentan sembrar el odio contra el trabajador extranjero, haciéndole el juego a los capitalistas que nos hunden en la miseria. La máxima expresión de esta tendencia en nuestro país es el Hogar Social, que debido a la falta de una izquierda obrera y combativa, ha conseguido llegar a parte de nuestra clase.

Hoy, cientos de personas en las calles han demostrado que para luchar contra el racismo hace falta mucho más que ideales, se necesitan hechos, una militancia diaria que construya poder popular en cada barrio y que sea la prueba palpable de que los intereses de los obreros españoles, son los mismos que los de los trabajadores extranjeros, obligados a cobrar salarios de miseria y a ser tratados como mercancía de usar y tirar.

Mientras, el Hogar Social se ve envuelto en continuas palizas a inmigrantes u homosexuales, siembran el odio y criminalizan a los inmigrantes más empobrecidos, a la vez que reciben grandes inyecciones de dinero por parte de empresarios importantes. Ellos no velan por los intereses del pueblo, son una herramienta en manos de nuestros enemigos.

Ante su política del odio entre nuestra clase, nosotros ponemos la solidaridad y los principios por delante. No valen las medias tintas, no vale quedarnos en los viejos esquemas de una izquierda acomodada y acomplejada, que prefiere conservar su sitio en las instituciones a dar la cara por la clase trabajadora en nuestro pais.

En total, en la jornada de ayer se consiguieron recoger 2’5 toneladas de alimentos, que serán repartidas entre más de 600 familias necesitadas, sin ninguna distinción por su origen o nacionalidad.

Pero como bien sabemos, un acto como este no puede abarcar toda la lucha que tenemos por delante. Continuar con el trabajo diario de los comités pro-Frente Obrero, construir un movimiento obrero y combativo en nuestro país es la única garantía de que los fascistas y sus engaños no calen entre nuestra clase, es el único camino para poner España en manos de los trabajadores.