Una puesta en escena cada año más grande es la que nos venimos encontrando en torno al 8 de marzo, dirigida por toda clase de organizaciones de mujeres que poco tienen que ver con el movimiento obrero y que se desmarcan de él con orgullo. Una escenografía en torno a la huelga de mujeres y su gran movilización en las calles ante la cual, toda la amalgama de colectivos, sindicatos y hasta partidos parlamentarios de la “izquierda” bailan el agua y abrazan sin crítica alguna, convirtiéndose así en meros espectadores de los hechos – cuando no en los propios protagonistas – y quedado una vez más a la zaga de todo movimiento social.

Esto no es un posicionamiento en sí contra el 8 de marzo, pues sería un absurdo menospreciar las circunstancias y la importancia que tuvo en su momento la conquista de tal fecha como el día de la mujer trabajadora, que lejos de ser lo que es hoy, fue consecuencia de una lucha tenaz por parte de la mujer obrera revolucionaria.

Este comunicado, por el contrario, arremete contra toda la posmodernidad y, sobre todo, contra el interclasismo que gira en torno a la huelga del viernes. El Frente Obrero tiene como propósito el fin de la explotación de la mujer en todas sus formas y trabajamos día a día para que esto sea posible y sabemos que no seremos capaces de conseguirlo hasta que no acabemos con el sistema que produce esta desigualdad, que es el mismo que explota a millones de trabajadores.

Precisamente por ese motivo, queremos desmarcarnos y posicionarnos en contra de la huelga de mujeres convocada el próximo día 8 de marzo, pues entendemos las huelgas como una herramienta de lucha de los trabajadores contra el capital y no como la prostitución que se ha hecho de esta: música, carrozas, disfraces, coreografías grupales… como si la explotación, la trata de blancas, la violación o el asesinato fueran cosas festivas.

El feminismo está de moda y la izquierda progre y acomplejada, como siempre, hace seguidismo en busca de militantes, pretendiendo suplir de esa manera la falta de todo tipo de trabajo durante el resto del año. Esa gente no representa una alternativa para nadie y sus organizaciones están destinadas al fracaso pues, aunque puedan crecer en momentos concretos por su oportunismo, la falta de principios es su condena.

El Frente Obrero trabajará el día 8 y todos los días del año por la libertad de las mujeres trabajadoras, mediante una práctica consecuente, que conciencie sobre la necesidad de una organización revolucionaria que no luche solo por su libertad, sino por el fin de todo tipo de explotación.

¡Viva la lucha de la clase obrera!
Rompiendo con lo presente, conquistando nuestro futuro.