En nuestro país, la situación de la educación no escapa a la miseria general que seguimos viviendo la mayoría del pueblo. El sistema educativo excluye desde el principio al estudiantado pobre, lo convierte en mano de obra barata y manipulable, convierte los centros de estudio en cárceles donde por ser extranjero, mujer o hijo de trabajadores se te trata con la idea de que acabarás engrosando las filas del paro o del trabajo precario.
Los costes económicos y políticos de la educación actual caen sobre los hombros de quienes no tienen otra cosa que su trabajo para sobrevivir, y relegan un futuro estable para aquellos que tienen un colchón económico privilegiado, una minoría insignificante.
Llevamos mucho tiempo viendo cómo el movimiento estudiantil ha dado que hablar en cada paso que ha dado. Atrás han quedado grandes huelgas estudiantiles, frentes de lucha que opusieron resistencia a las numerosas reformas que se han dirigido en contra del estudiantado pobre y un entusiasmo político que inundaba las clases de todo el país. Pero todo el mundo se pregunta lo mismo, ¿hemos avanzado? ¿Hemos conseguido alcanzar algún objetivo real?
A pesar del entusiasmo y la lucha que todos los estudiantes han vivido a lo largo de estos años, el escenario que tenemos hoy delante dista mucho de ser una garantía para nuestro futuro. La capacidad de defendernos sigue donde siempre, en las instituciones corruptas que velan por que los grandes empresarios sigan enriqueciéndose a nuestra costa, y mientras vemos como cada día menos estudiantes se involucran en las huelgas y en la lucha en general, más estudiantes hijos de la clase obrera sufren los efectos del sistema capitalista de primera mano, sin nadie que los defienda.
¿Quién es el responsable? Desde Estudiantes en Lucha tenemos claro que sí está en manos de alguien que la educación vaya en nuestro favor, es de nosotros mismos, de todos los hijos de trabajadores,y que si hemos creado este proyecto no ha sido porque queramos hacer lo mismo que el resto de sindicatos desde una posición más “crítica”.
Nosotros queremos crear la política que ellos bloquean y niegan, porque el sindicalismo actual no está en manos de nuestra clase, sino de burócratas y busca-votos que hacen del sindicalismo su campaña electoral, de gente que no está dispuesta a desafiar a las instituciones. Por todos ha sido palpable el hecho de que los sindicatos mayoritarios se centran en programar huelgas que sirven para bien poco, en pedir el voto y prometer cosas para después dejar tirado al estudiantado.
Su política, en vez de lanzar a la calle a los estudiantes a apoyar la lucha de todos los trabajadores, en vez de abordar los problemas de raíz, se resume en desmovilizar, en enterrar toda la lucha que llevamos detrás. Tenemos que ser la respuesta organizada, no vale con criticar,el estudiantado necesita soluciones, soluciones que no esperen a las votaciones de sindicatos en la universidad, soluciones que no dependan de sí a las instituciones les parece bien o mal, soluciones que pongan en jaque a quienes juegan con nuestro futuro.
Solo hay una vía para alcanzar una educación popular: crear nuestro propio poder, avanzar en la lucha hasta derrocar a la oligarquía financiera actual, unirnos a la lucha por una República Popular y Federal que dé el poder a la mayoría trabajadora. En nuestras manos está hacer del movimiento estudiantil un verdadero foco de revolución, un apoyo para la lucha de todos los trabajadores del país. Si nos quedamos en la marginalidad, la única garantía qué tendrán los estudiantes será la de no tener futuro, la de depender de reformistas que no reforman nada y que a cada año que pasan la gente cree menos.
No podemos oponer tan solo nuestra rabia contra el sindicalismo de despacho, contra el aumento del fascismo en nuestras aulas, contra las empresas que deciden nuestra educación, contra una educación que margina a la mujer, que relega al estudiante a un futuro de paro forzoso o de mano de obra barata, sólo transformando la indignación y la rabia en la organización revolucionaria de cada centro de estudio, avanzaremos en la lucha por una educación popular
¡HAGAMOS DE CADA CENTRO DE ESTUDIO UN FOCO DE REVOLUCIÓN!
¡SOMOS LOS ESTUDIANTES EN LUCHA!