El Banco Obrero continúa su actividad. Salimos a la calle para denunciar que siguen pisoteando los derechos de los trabajadores: que muchos no podemos pagar una alimentación en condiciones, que no podemos tener una vivienda digna y que millones de trabajadores siguen en el paro.

Por ello, cada vez son más las despensas populares que crecen con la solidaridad de todos los trabajadores. Una solidaridad real, fruto del esfuerzo de todos, tanto de aquellos que se acercan al Banco Obrero para que su familia salga adelante, como la de quienes depositan productos de primera necesidad en nuestros puntos de recogida.

La solidaridad no cae en saco roto. Llena las despensas de muchas ciudades de este país, para que cientos de trabajadores tengan acceso a alimentación. Productos no perecederos, alimentos de primera necesidad, productos frescos que ceden los comercios de los barrios obreros. Así es como se llenan los almacenes del Banco Obrero. Con el esfuerzo de todos, esfuerzo que periodicamente pasa de las manos de unos trabajadores a otros, para que ninguna família pase hambre.

La solidaridad no depende de instituciones estatales o religiosas. No busca que los trabajadores sientan miedo o vergüenza por encontrarse en una situación de precariedad. No les trata como a un número, no les entrega alimentos caducados, o busca lavar su conciencia. Las grandes multinacionales de la alimentación firman grandes contratos con Cáritas para que repartan sus migajas a los pobres, como ellos les llaman. Nosotros le llamamos SOLIDARIDAD, en mayúsculas, de obrero a obrero.

Por eso, nuestro trabajo no puede reducirse a ocuparse solo del tema de los alimentos. Trabajamos con los obreros que luchan en los centros de trabajo por sus derechos, estamos con las familias que se niegan a ser deshauciadas de sus viviendas. Con los parados, los jóvenes, las mujeres en lucha, los pensionistas, los inmigrantes. Con toda la clase trabajadora.

Todas estas luchas forman parte de una misma causa, la lucha contra los explotadores. Por lo que la apuesta del Banco Obrero es la de unir a todos esos trabajadores en un único Frente, el Frente Obrero. Unificar todas las luchas y crear una herramienta de fortaleza que defienda a los trabajadores en cada barrio.

¡Porque es momento de pasar a la ofensiva, por el Frente Obrero!

¡Viva la lucha de la clase obrera!